Los pasados 08 y 09 de junio, las instalaciones de la Casa de Retiro Villa Kostka se convirtieron en el escenario de un encuentro profundamente enriquecedor. Todo el equipo de la Parroquia Virgen de Nazaret se reunió para vivir una jornada tipo retiro con un propósito claro: hacer una pausa, reflexionar y fortalecer nuestro caminar como comunidad jesuita.
El eje central de estos días fue profundizar en los Ejercicios Espirituales Ignacianos, una herramienta clave para nuestra espiritualidad que nos invita a «buscar y hallar a Dios en todas las cosas»
Lejos de ser unas jornadas puramente teóricas, el retiro estuvo marcado por la participación activa. A través de análisis de casos prácticos, dinámicas grupales y el uso de nuestra creatividad, logramos interiorizar los modos ignacianos de proceder.
También hubo un espacio muy valioso para compartir testimonios, lo que nos permitió conocer mejor las realidades del otro y estrechar los lazos que nos unen como cuerpo apostólico. Por supuesto, no faltaron los momentos de silencio, indispensables para conectar con Dios en lo profundo y evaluar con honestidad cómo estamos y hacia dónde vamos como parroquia.
Una guía inspiradora y un equipo unido
Las reflexiones y temas estuvieron a cargo del P. Miguel Arrieta SJ y de la coordinadora de la pastoral, Sonia Romero, quienes con su guía nos ayudaron a sintonizar el corazón con la misión.
Lo más hermoso de este retiro fue su carácter integrador. La Parroquia Virgen de Nazaret es un engranaje donde cada pieza cuenta, y eso se vio reflejado en la participación de representantes de absolutamente todas las áreas: Equipo Pastoral, Trabajo Social, Despacho, Psicología, Administración, Contabilidad, Seguridad , Logística y Comunicaciones.
Esta diversidad nos recuerda que, desde la contabilidad hasta la seguridad, pasando por el despacho y la pastoral, todos somos parte de la misma misión jesuita al servicio de los demás.Regresamos a nuestras labores con el espíritu renovado, listos para seguir construyendo una parroquia que acoge, sirve y ama al estilo de Jesús. ¡Gracias a todos los que hicieron posible este espacio de gracia!
